Sobre su vida

Valentino empezó a interesarse por la moda mientras estaba en la escuela de Voghera en Lombardía, Italia, cuando era aprendiz de su tía Rosa y de la diseñadora local Ernestina Salvadeo. A los 17 años, Valentino se trasladó a París para proseguir su interés con la ayuda de su madre Teresa de Biaggi y su padre Mauro Garavani. Allí estudió en la Ecole des Beaux Arts y en la Chambre syndicale de la Couture Parisienne.

El mundo de la moda empieza a darse cuenta de que ha nacido una estrella, pero la gran oportunidad llama a su puerta tras la mítica presentación de su "Colección Blanca", en 1967. Jackie Kennedy se fija en el nuevo talento italiano y le encarga su traje de boda para darle el sí a Onassis. En un derroche de creatividad, Valentino le confecciona un vestido mini de color ámbar y en seda georgette, cuya imagen da la vuelta al mundo encumbrando su talento. Los grandes nombres acuden, entonces, solícitos a su taller: Farah Diba, Audrey Hepburn, Nancy Reagan, Liz Taylor... A esta primera generación de clientas se han ido añadiendo otras más jóvenes, pues la elegancia Valentino, como la materia, no se consume ni desaparece, sólo se transforma, adaptándose con el paso del tiempo a los gustos de mujeres como Brooke Shields, Rosario Nadal o Marie Chantal Miller.

"El carácter y la personalidad de una mujer son infinitamente más interesantes, seductores y encantadores que la belleza por si sola".

A pesar de llevar 40 años diseñando su febril imaginación no ha menguado ni un ápice, ya que cada una de las citas anuales de sus desfiles se vive con ansiedad y con la certeza de que se tratará de un verdadero festín visual.

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